Nueva sede de Parques Nacionales Naturales en la Orinoquía fortalece la conservación y la paz con la naturaleza
- En el punto donde confluyen los Andes, la Orinoquía y la Amazonía, Parques Nacionales Naturales de Colombi y la Cooperación Alemana entregan una nueva sede que fortalece la gestión ambiental en la región. Este espacio, pensado para el trabajo de los guardaparques, se proyecta como un lugar de articulación con entidades y comunidades para avanzar en la conservación y la construcción de paz en el territorio.
Villavicencio, – En una región estratégica para el país, Parques Nacionales Naturales de Colombia y la Cooperación Alemana a través de KFW, entregan una nueva sede que fortalece la gestión ambiental y consolida alianzas para la conservación y la paz en el territorio.
”El cuidar los recursos naturales de todos los colombianos es una tarea compleja, es cuidar algo eternamente”, afirmó el director general de Parques Nacionales Naturales, Luisz Olmedo Martínez Zamora, al recordar que la entidad protege alrededor de 40 millones de hectáreas. Su mensaje puso el foco en el tiempo: en la necesidad de pensar la conservación mas allá de una generación y en el legado que deja cada decisión sobre el territorio.
Esa mirada se traduce en una apuesta concreta: recuperar la conectividad ecológica para mantener vivos los ecosistemas y avanzar hacia una paz que incluya la naturaleza.
La inauguración contó con la participación de la embajadora de Alemania en Colombia, Martina Klumm, quien resaltó que este nuevo espacio representa un paso clave en la consolidación de la presencia institucional en una región estratégica para la biodiversidad. Asimismo, destacó el Programa de áreas Protegidas y Diversidad Biológica como una iniciativa insignia de la cooperación alemana a través de KFW.
A través de este programa, se han impulsado inversiones en infraestructura, ecoturismo, sistemas sostenibles de conservación y fortalecimiento institucional, con recursos que superan los 3 millones de euros, generando impactos concretos en áreas protegidas de la región, como Sierra de la Macarena, Tinigua, Picachos y Sumapaz.
Estas acciones incluyen un trabajo mancomunado con las comunidades, mediate acuerdos de conservación y la implementación de modelos productivos sostenibles en cacao y ganadería, que permiten reducir la deforestación y fortalecer la conectividad ecológica.
Desde el territorio, las autoridades coincidieron en que estos procesos también aportan a la construcción de paz. “El año pasado firmamos más de 250 acuerdos de conservación. Eso es hacer paz”, afirmó el director territorial Orinoquía de Parques Nacionales Naturales, Edgar Olaya.
Más allá de la infraestructura, la nueva sede se proyecta como un nodo de articulación regional, educación ambiental y gestión del conocimiento, donde la conservación se construye de la mano con las comunidades y la cooperación internacional se traduce en resultados concretos para el territorio.
Porque, como se reiteró durante la jornada, proteger la vida no es solo una misión institucional: es una apuesta de país.

