Las aves migratorias encuentran refugio en el Cinaruco y resaltan la importancia de sus ecosistemas inundables.
- El monitoreo de aves playeras que llegan al Distrito Nacional de Manejo Integrado Cinaruco contribuye a ampliar el conocimiento sobre sus sabanas inundables e identificar condiciones ecológicas óptimas para que estas especies permanezcan en él.
- Nuestros guardaparques registran variables relacionadas con las condiciones climáticas, los niveles de inundación, las características del hábitat, la presencia de perturbaciones y el número de individuos y bandadas observadas en cada punto de muestreo.
Arauca, – Cada año, miles de aves migratorias emprenden un viaje de miles de kilómetros entre Norteamérica y Suramérica. Atraviesan montañas, bosques y costas hasta llegar a los humedales y sabanas inundables de la Orinoquia colombiana, donde encuentran alimento y refugio para continuar su recorrido.
En el Distrito Nacional de Manejo Integrado (DNMI) Cinaruco, en Arauca —área protegida clave para la conservación de sabanas inundables, humedales, bosques de galería y ecosistemas asociados a las cuencas de los ríos Cinaruco y Capanaparo—, Parques Nacionales Naturales de Colombia y Wildlife Conservation Society (WCS) avanzan desde 2025 en un proceso de monitoreo para entender mejor cómo utilizan estas aves el territorio y qué condiciones necesitan para permanecer en él.
Esas actividades las desarrollamos especialmente en las veredas Matal de Flor Amarillo, Cinaruco, Buenos Aires y Laureles, de los municipios de Arauca y Cravo Norte, zonas representativas del paisaje llanero donde convergen aves residentes y migratorias asociadas a humedales y sabanas abiertas.
Allí, la dinámica hídrica influye directamente en las condiciones ecológicas de Cinaruco. Durante la temporada lluviosa, extensas áreas de sabana se transforman en humedales temporales, mientras en la época seca el agua disminuye y muchas especies se concentran en los cuerpos de agua remanentes. Por esta razón, los monitoreos deben hacerse en diferentes momentos del ciclo hidrológico, incluida la transición entre la temporada de lluvias y la época seca (octubre-noviembre), así como durante los meses de menor disponibilidad de agua (febrero-abril). Eso permite registrar cómo varían las especies y comprender mejor la relación entre las aves playeras y los cambios estacionales del paisaje.
Entre las especies registradas se destacan aves migratorias de larga distancia cuyas poblaciones requieren especial atención a escala hemisférica, como el playero canelo (Calidris subruficollis), el correlimos sabanero (Bartramia longicauda) y el chorlo dorado americano (Pluvialis dominica).
Con la información recopilada, investigadores y guardaparques podrán fortalecer los procesos de manejo del área protegida y aportar herramientas para promover prácticas de uso sostenible compatibles con la conservación de la biodiversidad y las tradiciones de las comunidades campesinas llaneras.
Como complemento a este monitoreo, también elaboramos una guía ilustrada y un afiche divulgativo sobre las aves playeras de la Orinoquia, materiales diseñados para apoyar procesos de educación ambiental, sensibilización y apropiación social del conocimiento centre comunidades locales, instituciones educativas y otros actores representativos.
Así, Parques Nacionales Naturales de Colombia y WCS Colombia continúan ampliando el conocimiento sobre las aves migratorias y recordando la importancia de las sabanas inundables de la Orinoquia como ecosistemas fundamentales para especies migratorias que dependen de la conectividad entre países y paisajes para sobrevivir.
Consulta la guía aquí:

