Cámaras trampa registran la presencia de puma y yaguarundí en los corredores biológicos del Parque Nacional Natural Tinigua
- En el Parque Nacional Natural Tinigua, en el Meta, nuestros guardaparques adelantan investigaciones sobre fauna de vertebrados. Como parte de este proceso, instalaron cámaras trampa que hoy evidencian la presencia del puma y el yagouaroundi, un indicador del valor y del buen estado de los ecosistemas conservados dentro del área protegida.
Tinigua, – Durante las revisiones realizadas en los sitios donde instalamos equipos de monitoreo tras analizar los registros obtenidos, hemos confirmado la presencia de estas especies en una zona de Bosque Inundable, uno de los Valores Objeto de Conservación (VOC) del parque. Este ecosistema desempeña un papel fundamental en la dinámica ecológica asociada a los cuerpos de agua del área protegida, pues favorece procesos de conectividad y crea entornos aptos para numerosas especies.
Nuestras cámaras trampa en Tinigua también han registrado la presencia de diversas especies que potencialmente forman parte de la dieta del puma como Dasyprocta fuliginosa (ñeque), Cuniculus paca (lapa), Pecari tajacu (saíno), Tapirus terrestris (danta) y Mitu tomentosum (paujil amazónico).
Estos registros demuestran la importancia del área protegida para el mantenimiento de los hábitats que ocupa este felino y, a su vez, de las interacciones y los procesos ecológicos que sostienen las redes vitales del Bosque Inundable y la Selva Húmeda.
Asimismo, el registro del yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi) durante el mismo periodo de avistamiento del Puma concolor sugiere una posible coexistencia entre especies de la familia Felidae, lo que evidencia que el PNN Tinigua conserva condiciones óptimas para albergar comunidades de depredadores y sus presas, contribuyendo al mantenimiento de la funcionalidad y el equilibrio de los ecosistemas.
Este registro fortalece el valor del Parque Nacional Natural Tinigua como un territorio esencial, dado que el área protegida hace parte del último corredor biológico que conecta la Amazonia, la Orinoquia y los Andes colombianos. Además, mantiene una dinámica ecológica con los Parques Nacionales Naturales Sierra de La Macarena y Cordillera de los Picachos, conformando el Área de Manejo Especial de La Macarena (AMEM).

