Aliados con pasión y convicción de cuidar la naturaleza: programa Conservamos la Vida

Aliados con pasión y convicción de cuidar la naturaleza: programa Conservamos la Vida

16 de abril de 2026

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En la tarea de proteger la riqueza natural y cultural de Colombia, son protagonistas guardaparques, campesinos, voluntarios de ONG e incluso el sector privado.

“Nosotros vimos en Parques un aliado natural para aportar al cuidado del medio ambiente. Teníamos en nuestro foco el cuidado del agua y la biodiversidad. Tocamos a la puerta y ya son 10 años con un proyecto que protege al oso andino”, señala María Camila Villegas, directora de la Fundación Argos.

Parque Nacional Natural Farallones de Cali en donde se trabaja con la comunidad para la protección del oso Andino. Crédito: Conservamos la Vida.

Se trata del programa Conservamos la Vida, liderado por Parques Nacionales Naturales de Colombia y ejecutado con el apoyo de aliados como Wildlife Conservation Society (WCS) y la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, entre otros. En él trabajamos en la protección del oso andino (Tremarctos ornatus), una especie que solo se encuentra en América del Sur, y Colombia tiene el privilegio de ser su hogar.

Tienen cara corta y una belleza excepcional; además de ser guardianes del páramo, constituyen una especie “sombrilla”.

“Eso significa que, si el oso tiene en dónde vivir, otras especies también se benefician y es un indicador de la buena salud de los ecosistemas. Si perdemos esta especie única en nuestro planeta, estaríamos perdiendo millones de años de historia”, dice el biólogo Juan Camilo Bonilla, del Parque Nacional Natural Chingaza.

Oso andino (Tremarctos ornatus). Crédito: Cortesía Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), su estado es vulnerable. De ahí la importancia de tomar la decisión de protegerlo y trabajar en equipo por su cuidado. “En este camino hemos tenido desafíos importantes como la baja tolerancia de las personas frente a la especie e identificamos dos conflictos humano-oso”, explica María Camila Villegas.

Esa baja tolerancia hace referencia a que “yo sí le tenía miedo al oso, pensaba que mataba el ganado, entonces no lo quería”, dice un campesino. Otros tenían desconfianza del proyecto, creían que los iban a expropiar de sus tierras o que los señalaban por el uso que le daban al bosque. “Mi familia toda la vida fue aserradora, cortamos árboles, sacábamos madera y le hacíamos daño al bosque, este era nuestro sustento, pero ahora tenemos otra entrada”, comenta Johan Bravo, del municipio de El Águila, Valle del Cauca.

Ese nuevo ingreso económico es gracias al Café Oso Andino. Ya no talan árboles, sino que los siembran y así protegen las fuentes de agua con buenas prácticas como el uso de abonos orgánicos y mieles como fertilizantes. Así ponen en práctica conocimientos adquiridos en varias capacitaciones y aseguran un nuevo sustento.

Johan Bravo, fue aserrador y ahora le apuesta a la conservación del oso y cultiva café de forma sostenible. Crédito: Cortesía Parques Nacionales Naturales de Colombia.

“Lo más importante es que nos enseñaron a amar lo que tenemos en el territorio. Gracias al proyecto, hoy somos guardianes y cuidadores del bosque y del oso andino. Aprovechamos la oportunidad”, dice con alegría Johan Bravo.

Esa misma alegría se confirma cuando revisa las cámaras trampa: el bosque que antes aserraba hoy está recuperado y frondoso. Lo que fue un camino para sacar madera a caballo, ahora es un sendero para el oso andino y los venados. “Con esas imágenes uno siente que las cosas se están haciendo bien”, concluye el emprendedor.

A su alegría se suma María Camila Villegas: “a través de los acuerdos de conservación hemos logrado que se protejan los bosques y que los campesinos aumenten sus ingresos en un 143 %. Renovamos la firma de acuerdos, lo que reafirma que hay confianza, se cumplió con lo pactado y es un proyecto de largo plazo que seguiremos apoyando en los parques Farallones de Cali, Munchique y Tatamá ”, puntualiza.

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