Potenciar la investigación para proteger la vida

Potenciar la investigación para proteger la vida

22 de febrero de 2026

Quienes llevan con orgullo la camisa azul de guadaparques no solo monitorean la salud de las áreas protegidas. Son también acuciosos investigadores que cooperan activamente con científicos y académicos. Desde 2022, esas relaciones se han potenciado para comprender mejor los procesos naturales y ayudar a preservar nuestros ecosistemas.

Por: María Alejandra Moreno, periodista de Parques Nacionales Naturales de Colombia

La investigación ha sido crucial para el Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia, que desde 1972 registró los primeros estudios ecológicos y de vegetación en el Parque Nacional Natural Cueva de los Guácharos. Este antecedente marcó el inicio de una larga trayectoria investigativa en las áreas protegidas del país.

Foto 2. Parque Nacional Natural El Tuparro

Investigaciones sobre la caracterización y dinámica de los ecosistemas, la conservación de especies amenazadas, los conocimientos tradicionales, así como sobre el uso y valoración de los servicios ecosistémicos, han sido desarrolladas de manera articulada con más de 250 aliados estratégicos de universidades, ONG, centros de investigación y comunidades locales, que han encontrado en las áreas protegidas escenarios ideales para comprender mejor los ecosistemas más valiosos del país.

“Dicho conocimiento le ha permitido a Parques Nacionales Naturales generar estrategias de conservación e importantes alianzas con investigadores y comunidades locales que recorren las áreas naturales de la mano con los guardaparques, dando respuesta a preguntas de investigación y generando apropiación de los territorios”,

señala  Betsy Rodríguez Cabeza, líder temática del equipo de investigación y monitoreo de Parques Nacionales.

Foto 3. En los recorridos de prevención, vigilancia y control, los guardaparques recopilan datos cruciales para el manejo de las áreas protegidas.

Por ejemplo, en el Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena avanza una investigación para el diseño de una herramienta de monitoreo ecohidráulico, para la evaluación y conservación del hábitat de Rhyncholacis clavigera, una planta acuática de la Sierra de La Macarena que explica los bellísimos colores de Caño Cristales. Este proyecto integra disciplinas como la hidrología, la hidráulica y la biología, buscando generar información técnica que apoye la gestión ambiental y la conservación de este ecosistema único en Colombia. El proyecto ya logró la capacitación de los guardaparques que visitan el área, actividad determinante para la recolección de información y la consolidación de la base de datos que alimentará la plataforma digital.

Caño Cristales está integrado por cuatro caños o “brazos principales”: Escondido, La Virgen, Los Pianos y El Águila. Estos se unen y forman el colorido tapete admirado en todo el mundo.

“En cada recorrido de monitoreo hemos puesto en práctica lo que aprendemos de los investigadores y recopilamos información para sus estudios y el manejo del área”,

explica el guardaparque Héctor Fabián Liscano.

Adicionalmente, se usan recursos satelitales orientados a la predicción hidrológica y a la caracterización de las cuencas, junto con fotografías y videos recopilados en campo para medir caudales. Estos insumos serán integrados a la plataforma que  permitirá realizar predicciones y seguimientos continuos del comportamiento ecohidráulico del sistema. Este proyecto contribuye directamente al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 15, que promueve la protección, restauración y uso sostenible de los ecosistemas terrestres y acuáticos.

“Al generar información técnica y científica sobre el hábitat de Rhyncholacis clavigera, la iniciativa fortalece las estrategias de conservación en la Sierra de La Macarena, apoya la gestión sostenible del turismo y proporciona herramientas para enfrentar amenazas como el cambio climático y las alteraciones hidrológicas”,

señala Natalia Torres León, estudiante de la Maestría en Hidrosistemas de la Pontificia Universidad Javeriana.

Áreas protegidas al servicio de la ciencia

En los últimos años, 57 de las 65 áreas protegidas que conforman el Sistema de Parques Nacionales Naturales han sido, cada vez más, escenario de investigaciones científicas. Esto significa que más del 87 % de los parques, santuarios y reservas son activos generadores de conocimiento. Hoy, 45 áreas cuentan con preguntas de investigación priorizadas y 43 tienen programas de monitoreo, lo que permite orientar los esfuerzos hacia las prioridades de conservación de cada territorio.

Parques Nacionales Naturales ha consolidado relaciones con más de 250 aliados estratégicos, nacionales e internacionales, entre ellos 48 universidades nacionales, 41 universidades internacionales, 30 ONG y fundaciones nacionales, 18 organizaciones internacionales para la conservación, 18 institutos de investigación internacionales y 4 nacionales, además de asociaciones comunitarias, jardines botánicos, grupos de investigación, empresas privadas y otras entidades.

Nuestros guardaparques participaron en la caracterización de los hongos en el Área Natural Única Los Estoraques.

Fuente: Archivo Parques Nacionales Naturales de Colombia

Según Denisse Castro Roa, integrante del equipo de investigación de la entidad:

“Nada de lo anterior sería posible sin el compromiso y la dedicación de los profesionales en investigación y monitoreo, así como de los equipos de las direcciones territoriales y de cada área protegida, quienes día a día superan retos logísticos, climáticos y, en muchos casos, sociales para hacer posible la generación de conocimiento en las áreas protegidas. En la cotidianidad lo que se observa es pasión por hacer de los parques aulas vivas del conocimiento y aplicar lo aprendido”.

Video Investigación los Estoraques

Esa pasión y la aplicación del conocimiento permiten a los guardaparques hablar con propiedad sobre los territorios y realizar en sus travesías —incluso en las del ecoturismo—, una interpretación especializada. Ese es el caso de Ronald Fernando Peñaranda, guardaparque del Área Natural Única Los Estoraques, quien, durante el recorrido por el sendero Piritama, un atractivo natural que transcurre entre relictos de bosque subandino, comparte sus conocimientos sobre las diferentes especies de mariposas que alberga el área protegida.

En algunos casos toma nota de las que no le son familiares, para compartir la información con Efraín Henao, investigador que realizó la caracterización de mariposas en el área.

“Uno aprende mucho con los investigadores y se apasiona por los temas. Por eso siempre voy pendiente en los recorridos de las especies, para poder caracterizarlas y aportar a la conservación”,

enfatiza Peñaranda.

Foto 7. Uno de los hitos más relevantes de investigación: una lista con más de 340 especies de mariposas en Los Estoraques.

Como Ronald, hay guardaparques en todo el país que, en los últimos cuatro años, han potenciado los logros de los investigadores. Desde 2014, Parques Nacionales ha otorgado 857 avales y permisos de investigación científica. Así fortalece el compromiso institucional con el acceso responsable a la biodiversidad y el fomento del conocimiento aplicado a la gestión de las áreas protegidas.

La investigación y el monitoreo en Parques Nacionales aportan la información requerida para evaluar si se están cumpliendo los objetivos de conservación en las áreas protegidas.

“Gracias a ellas es posible entender el estado actual de los ecosistemas, identificar y hacer seguimiento de presiones o amenazas emergentes, y establecer los cambios que ocurren en el tiempo en respuesta a las acciones de manejo implementadas”,

precisa Betsy Rodríguez Cabeza.

Tras 65 años de historia, los parques nacionales demuestran ser pilares de la conservación y escenarios donde se entreteje el conocimiento, la cultura y la resiliencia territorial. Por eso celebramos el trabajo incansable de quienes cuidan, investigan, habitan y defienden estos espacios naturales y renovamos el compromiso colectivo para garantizar su integridad y sostenibilidad frente a los desafíos del siglo XXI.

“La ciencia, la participación comunitaria y una gestión integrada serán claves para que los parques sigan siendo, por muchas décadas más, los grandes pulmones y guardianes del país”,

señalan Dolors Armentera y Federico Mosquera-Guerra, directora e investigador del Grupo de Investigación y Docencia en Ecología del Paisaje y Modelación de Ecosistemas (ECOLMOD), de la Universidad Nacional de Colombia.

Para recuadro

Descubren nueva especie de orquídea en el Parque Nacional Natural Puracé

En junio de 2024, en una expedición de investigación en el Camino Nacional que conecta los municipios de San Agustín, Huila y San Sebastián (Cauca), se descubrió una especie de orquídea nueva para la ciencia en el Parque Nacional Natural Puracé.

La nueva especie, bautizada como Maxillaria andina, se distingue por sus características únicas: un labelo, sépalos y pétalos que revelan una estructura morfológica particularmente llamativa. Esta especie ha sido nombrada en reconocimiento a su procedencia geográfica, donde se concentra una rica diversidad de orquídeas, especialmente el género Maxillaria.

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