
La fauna silvestre enfrenta la pérdida de su hábitat por los incendios forestales: Parques Nacionales llama a no realizar quemas
El rescate de un cachorro de puma atrapado entre las llamas en el Distrito Nacional de Manejo Integrado (DNMI) Cinaruco es una de las historias que deja la temporada de incendios en las áreas protegidas de Colombia. Pequeños mamíferos, aves, reptiles y anfibios están entre las especies más afectadas por el fuego, que también destruye sus refugios, nidos y fuentes de alimento para la fauna silvestre. Ante el contexto actual, Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNNC) hace un llamado a prevenir las quemas y cualquier acción que pueda desencadenar una conflagración a una escala mayor.

Por María Alejandra Moreno
Con una mirada de gratitud y en un completo estado de indefensión, un cachorro de puma rescatado de las llamas por nuestros guardaparques durante los incendios registrados en el DNMI Cinaruco, en el predio Bellavista, el 25 de marzo de este año, nos recuerda, el momento crítico que atraviesa Colombia por los incendios forestales, que los costos de las conflagraciones son tan altos para la fauna, la biodiversidad, la naturaleza y el bienestar humano, que debemos actuar con responsabilidad y hacer un llamado contundente a la comunidad en general a no realizar quemas ni dejar residuos o materiales que puedan generar un incendio en las áreas protegidas de Colombia.
En lo transcurrido de 2026, se han presentado 15 incendios forestales al interior de las áreas protegidas administradas por Parques Nacionales Naturales de Colombia, con un aproximado de 22.000 hectáreas afectadas. Las áreas con mayor susceptibilidad a incendios forestales son: el Vía Parque Isla de Salamanca; el PNN El Tuparro, PNN Sierra Nevada de Santa Marta, PNN El Cocuy y Serranía de Manacacías; y el DNMI Cinaruco.
A la fecha (9 de septiembre), se mantiene activo un incendio en el Vía Parque Isla de Salamanca, entre los sectores Higuerones y El Salado. La brigada del VIPIS (Fireranger) atiende la emergencia con 10 unidades, con el apoyo del Cuerpo de Bomberos del municipio de Sitionuevo y tras la activación del Puesto de Mando Unificado (PMU). El material vegetal afectado corresponde a enea, un pasto invasor. Las causas del evento se investigarán una vez sea liquidado el incendio y se evaluarán las afectaciones.
Cada área protegida está articulada con planes de contingencia y respuesta para prevenir, controlar y atender de manera oportuna los eventos de incendios forestales. Sin embargo, como lo dice el jefe del Vía Parque Isla de Salamanca, Edwin Traslavina: “Frente a un incendio, uno siente impotencia y desconcierto ante la magnitud de las llamas y al saber que, aunque hagamos todo lo posible para contener el fuego, hay especies que quedan heridas o que no logran sobrevivir, interrumpiendo un ciclo biológico vital, además de la pérdida de cobertura vegetal que tardará años en recuperarse, en un escenario optimista”.

El Vía Parque Isla de Salamanca (VIPIS) es un ecosistema de enorme importancia para el Caribe colombiano y una de las áreas protegidas más vulnerables frente a los incendios forestales, la cual, en los últimos años, ha enfrentado múltiples conflagraciones. El 80 % de estas está relacionado con la presencia de grandes extensiones de enea, una vegetación que ha proliferado en las ciénagas y que, durante las temporadas secas, se convierte en un material altamente combustible.
También están los factores asociados a actividades como la cacería, la extracción de carbón o las prácticas agrícolas. “Pero lo más triste es cuando hay incendios provocados por la mano del ser humano con el propósito de ampliar terrenos para actividades productivas”, señala el jefe del área. Ante estas emergencias y con su profunda vocación por cuidar de la naturaleza, en VIPIS se creó, en 2014, una Brigada de Atención Integral de Incendios Forestales, conformada por personas con amplio conocimiento del territorio. Aunque no son bomberos certificados, la experiencia de nuestros guardaparques les permite actuar como primeros respondientes ante las emergencias y ya son conocidos por su excelente labor a nivel nacional (fire rangers).
A esto se suma el monitoreo satelital y mediante drones. El área está dividida en 11 sectores y cuenta con dos drones y cuatro pilotos certificados, que permiten identificar focos de calor y establecer las rutas más adecuadas para atender un incendio. Una tarea titánica en medio de las llamas y las intensas temperaturas de la región, que también les ha permitido evidenciar los estragos que deja el fuego a su paso. “Durante las maniobras para contener el fuego, con el equipo de la brigada, tristemente hemos visto armadillos, hormigueros, pequeños mamíferos, aves, serpientes,y tortugas icoteas, entre las especies más afectadas por los incendios forestales”, señala uno de los guardaparques de la brigada.
Un escenario trágico que se repite en las áreas protegidas del país cuando se presentan incendios forestales. De acuerdo con las Evaluaciones de Daños, Pérdidas y Análisis de Necesidades Ambientales (EDANA-C), realizadas por la Oficina de Gestión del Riesgo de Parques Nacionales Naturales de Colombia, ha logrado contabilizar la huella devastadora que dejan los incendios forestales en los ecosistemas de las áreas protegidas y la drástica reducción en la oferta de servicios, así como evidenciar y cuantificar las afectaciones sobre la fauna silvestre, principalmente los animales de menor tamaño y baja movilidad, como serpientes, tortugas y anfibios, encabezan la lista de víctimas mortales.

Aunque las aves logran volar a tiempo, el fuego destruye sus nidos, huevos y polluelos al consumir árboles y arbustos. La tragedia se extiende a los pequeños mamíferos: mientras algunos mueren entre las llamas, otros terminan en víctimas del tráfico vehicular al intentar escapar con desespero al cruzar las carreteras, una realidad evidenciada en el Vía Parque Isla Salamanca con el atropellamiento de zorros cangrejeros y tamandúas.
Frente a la amenaza del fuego, la respuesta institucional combina tecnología, trabajo en campo y un nuevo marco legal. Desde la Oficina de Gestión del Riesgo, y en articulación con las áreas protegidas, el monitoreo continuo de los focos de calor permite a los guardaparques reaccionar de manera oportuna ante cualquier conflagración. Tras el paso de las llamas, brigadas interinstitucionales rescatan y atienden a las especies afectadas.
Así fue como nuestros guardaparques rescataron al cachorro de Puma (Puma concolor): “Escuchamos un ruido en medio de la noche y, al acercarnos con la linterna, pudimos salvarlo”. Así recuerda Ciro Castañeda, operario del Distrito Nacional de Manejo Integrado (DNMI) Cinaruco, el dramático rescate de un cachorro de puma atrapado por las llamas. La emergencia exigió una rápida intervención en la oscuridad para trasladar al felino hasta el casco urbano del municipio de Cravo Norte. En conjunto con una profesional de la Defensa civil.
En medio del humo y la confusión, identificar a las especies atrapadas resulta casi imposible, una realidad que aviva la tristeza de los equipos en campo ante el impacto sobre los animales silvestres. Frente a esta crisis, Castañeda hace un llamado urgente a la conciencia comunitaria: “las sabanas de Cinaruco son extensas y la vegetación es altamente vulnerable. Para evitar pérdidas irreparables, la quema irresponsable debe dar paso a prácticas controladas y quemas prescritas como alternativas sostenibles de manejo del territorio”, enfatiza.
Dentro del plan de acción para la atención de los animales silvestres se suman dos avances clave: la compra de suministros médicos, equipos y elementos básicos para el rescate, manipulación y traslado de animales silvestres, mediante un convenio con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD), y la consolidación del primer protocolo especializado para la atención de fauna silvestre en emergencias dentro de Parques Nacionales Naturales. Este desarrollo reglamentario da cumplimiento a la Ley 2474 de 2025, la cual modificó la gestión del riesgo en el país al reconocer formalmente a los animales como seres objeto de protección durante los desastres.

Adicionalmente Parques Nacionales Naturales de Colombia desarrolla una estrategia que combina la educación ambiental, el trabajo directo con las comunidades, la prevención, la valoraciones económicas de los daños y pérdidas y los procesos sancionatorios. A través de jornadas de formación y sensibilización se busca que las comunidades comprendan que prácticas como las quemas para ampliar terrenos, la cacería o el uso del fuego para actividades como la extracción de miel pueden salirse de control y convertirse en incendios forestales de grandes proporciones. En este proceso también se han fortalecido brigadas y grupos de voluntarios comunitarios, capacitados para responder de manera oportuna ante situaciones de emergencia y apoyar la protección de sus propios territorios.
Sin embargo, la educación debe ir acompañada de acciones de control: “cuando se logra identificar a los responsables de una quema o incendio provocado, se adelantan los correspondientes procesos sancionatorios ambientales y se articula la información con las autoridades competentes para determinar las responsabilidades a que haya lugar. La apuesta es, entonces, conjuntamente con las comunidades, entendiendo sus realidades y promoviendo alternativas responsables, pero también dejando claro que la protección de las áreas naturales es una responsabilidad colectiva y que las acciones que ponen en riesgo estos ecosistemas tienen consecuencias”, puntualiza Edwin Traslavina, jefe del Vía Parque Isla de Salamanca.
Finalmente desde la Oficina de Gestión del Riesgo tenemos cuatro recomendaciones clave para proteger la fauna silvestre durante la temporada de sequía e incendios:
- Prevenga conflagraciones: No deje basura ni materiales inflamables en campos y bosques. Asimismo, evite realizar quemas de cualquier tipo durante esta temporada de bajas precipitaciones.
- Reporte y brinde auxilio seguro: En caso de avistar fauna herida en las vías, notifique de inmediato a la Corporación Autónoma Regional, a los bomberos o al área protegida más cercana. Si un animal llega a su vivienda, ofrézcale refugio temporal sin manipularlo directamente, tanto por su seguridad como por el bienestar del espécimen.
- Conduzca con precaución: Si transita por carretera cerca a zonas con reporte de incendios reduzca la velocidad debido a que la fauna busca huir del fuego y puede resultar atropellada.
- Siga las instrucciones en parques naturales: Al visitar un área protegida, acate estrictamente las orientaciones de los guardaparques para garantizar un turismo responsable.
¡Los invitamos a proteger el agua, la biodiversidad y las comunidades en nuestras áreas protegidas frente a los efectos del fenómeno de El Niño. La prevención y la acción oportuna son responsabilidad de todos!.

