Parques Nacionales fortalece la infraestructura necesaria para la conservación
- En una isla del Caribe colombiano un guardaparque espera la temporada de lluvias para llenar los tanques que ahora abastecen de agua la sede donde vive y trabaja. En el Pacífico nariñense comunidades afrodescendientes se reúnen por primera vez en una infraestructura construida dentro del área protegida para aportar a la conservación.
- En los Montes de María los visitantes recorren nuevos senderos que hoy facilitan el acceso a uno de los relictos de bosque seco tropical mejor conservados del país.
Son historias separadas por cientos de kilómetros que corresponden a ecosistemas muy diferentes, pero todas tienen algo en común: intervenciones fundamentales en infraestructura.
Cuando se habla de conservación, pocas veces se piensa en sedes operativas, cabañas para guardaparques, sistemas de agua potable, paneles solares o senderos. Sin embargo, en muchas áreas protegidas del país la posibilidad de investigar, monitorear, recibir visitantes, trabajar con las comunidades o permanecer en campo depende de que existan estas condiciones básicas.
Durante los últimos cuatro años Parques Nacionales Naturales de Colombia ha desarrollado más de 300 intervenciones de infraestructura en 45 áreas protegidas, con una inversión superior a los 170 mil millones de pesos. Las acciones han incluido desde la adecuación de senderos y centros de interpretación hasta sistemas de agua potable y energía renovable, sedes administrativas y cabañas para los equipos que trabajan en algunos de los sitios más remotos de nuestra geografía.
Estos datos muestran la magnitud de esa transformación: las intervenciones han llegado a 45 de las 65 áreas protegidas administradas por la entidad, con una inversión 356 % superior a la registrada en el periodo de gobierno anterior. En total han sido intervenidas 302 infraestructuras, entre ellas 205 cabañas de guardaparques. Parques en este cuatrienio ha construido, ampliado o mejorado 21 sedes en distintas regiones.
Algunas de esas obras han tenido el apoyo fundamental de la cooperación internacional. Un ejemplo es la nueva sede territorial de Parques Nacionales en Pasto, desarrollada con el respaldo del Gobierno de Alemania. Su embajadora, Martina Klumpp, señala emocionada:
“Colombia cuenta con más de 38 millones de hectáreas de áreas protegidas, una extensión equivalente a más de un tercio del país y similar al territorio de Alemania. Esa magnitud refleja el enorme desafío que enfrenta Parques Nacionales y el valor del trabajo que realizan más de 1.500 guardaparques. Para nosotros es un orgullo acompañar este esfuerzo. En la última década hemos apoyado 37 áreas protegidas y fortalecido infraestructura, equipamiento y procesos comunitarios. Esta nueva sede en Pasto es otro paso en una cooperación que seguirá creciendo para proteger la extraordinaria biodiversidad de Colombia”.
El impacto real de estas obras no se mide únicamente en metros construidos o recursos ejecutados. Se refleja en la posibilidad de que un guardaparque permanezca durante semanas en una isla con acceso a agua, en que una comunidad tenga un espacio para reunirse alrededor de la conservación o en que un visitante pueda recorrer un sendero de manera segura y ordenada.
Construir infraestructura en áreas protegidas tampoco es una tarea convencional. Las distancias y costos, la falta de servicios públicos, las condiciones climáticas y las dificultades para transportar materiales obligan a desarrollar soluciones adaptadas a cada zona. Por eso los proyectos incorporan criterios de sostenibilidad, tecnologías limpias y estrategias bioclimáticas que permiten responder a las particularidades de ecosistemas tan diversos como los páramos andinos, los bosques secos, las selvas húmedas o las áreas marino-costeras.
Estas historias muestran cómo esas inversiones cobran vida en las regiones. Son relatos sobre agua, senderos, sedes operativas y comunidades, pero también sobre algo más profundo: las condiciones que hacen posible la conservación en los Parques Nacionales Naturales de Colombia.

