240 mil nuevas hectáreas para la conservación

240 mil nuevas hectáreas para la conservación

24 de mayo de 2026

En la Serranía de Manacacías declaramos un nuevo parque nacional. Ampliamos el área protegida en la Sierra Nevada de Santa Marta y cuadruplicamos la extensión del Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón, Playona, San Francisco y Cabo Tiburón en el Chocó. Pero no nos quedamos ahí. También potenciamos la restauración ecológica con las comunidades y aceleramos la compra de predios para preservar el patrimonio natural y cultural de Colombia. Mira cómo lo logramos.

En los parques nacionales naturales de Colombia nace el agua que sostiene la vida. En sus bosques, páramos, selvas y sabanas protegemos animales como el oso andino, el jaguar, la danta, miles de aves y plantas, y cada una de sus especies cumple un rol específico y crucial en los ecosistemas. En los últimos cuatro años potenciamos estrategias para que esa vida natural se expanda en vez de ser contenida o amenazada por la acción humana. Restaurar más de 71.000 hectáreas y asegurar 240.000 nuevas para la conservación, siempre de la mano de las comunidades, es nuestro motivo de orgullo. 

Declaramos un nuevo parque nacional natural en la Serranía de Manacacías. Con más de 68.000 hectáreas, esta nueva área protegida se convirtió en la número 61 del Sistema de Parques Nacionales Naturales.  Incrementamos la extensión del Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta en más de 172.000 hectáreas, alcanzando las 573.000 hectáreas protegidas, para consolidarlo como la zona de conservación continental más grande del Caribe colombiano. En suma, las nuevas áreas y las ampliaciones superan en extensión el territorio del departamento del Quindío. Así, garantizamos refugios naturales que aseguran la vida, el agua, aire puro y el clima de las futuras generaciones. 

Las declaraciones y las ampliaciones son una herramienta vital para garantizar la adaptación ambiental, el bienestar de las comunidades y la preservación ecológica de la Nación en un contexto de crisis climática global.

“Vivimos una policrisis global que condiciona los cambios políticos en Colombia y en la región, teniendo siempre como telón de fondo la emergencia climática. Pero debemos ir más allá: esto es, ante todo, una crisis de civilidad. Para mí, el problema central es la pérdida de biodiversidad, ya que representa la capacidad real del planeta para soportar el ritmo y la escala de nuestra civilización”, asegura Luisz Olmedo Martínez Zamora, director de Parques Nacionales Naturales de Colombia. 

Además, Parques Nacionales intensificó en este cuatrienio acciones para proteger el patrimonio natural y cultural de Colombia y lo hizo con aliados que también creen en la conservación y piensan en el largo plazo. En el corazón de la Amazonia logramos que el Parque Nacional Natural Serranía del Chiribiquete tuviera financiamiento a largo plazo para su protección. Este gigante de roca y selva dispondrá de un millón de dólares cada año, durante las próximas tres décadas, para sus estrategias ambientales con las comunidades vecinas.

El país registra un avance histórico en la recuperación de sus ecosistemas estratégicos para frenar el deterioro ambiental. Solo entre 2023 y 2025 el programa de restauración ecológica impulsado por Parques logró incrementar en 180 % el número de hectáreas intervenidas, superando en 46.000 hectáreas los logros del cuatrienio anterior. Así concretamos las metas del Gobierno para asegurar la transición ecológica y la resiliencia ante el cambio climático.

Restauración en la Ciénaga Grande.

La restauración ecológica en los territorios indígenas la hacemos de la mano de las comunidades locales y con un enfoque biocultural. “Este enfoque enfatiza que la recuperación ambiental no solo se trata de restaurar la biodiversidad, sino también de revitalizar los conocimientos, valores y prácticas tradicionales que las comunidades indígenas han desarrollado a lo largo de generaciones para gestionar y proteger sus territorios”, señala Johanna Puentes, profesional de restauración del grupo de Planeación y Manejo de Parques Nacionales. 

La estrategia tiene la participación social como pilar fundamental. A través de 1.884 acuerdos de conservación, Parques Nacionales ha logrado integrar a comunidades locales para custodiar más de 76.000 hectáreas de alto valor biológico. Este modelo busca la recuperación física de las áreas degradadas, promueve la conectividad biológica y garantiza la provisión futura de servicios que la naturaleza ofrece a la población. 

En Parques Nacionales la compra de terrenos ha experimentado una transformación histórica en los últimos tres años. La adquisición de 110 predios y doce mejoras al interior de áreas protegidas constituye un hito. En este corto periodo logramos una gestión predial comparable con los 130 predios obtenidos durante los 62 años previos de existencia de la institución. Este avance nos ha permitido consolidar más de 25 millones de hectáreas bajo propiedad de la Nación para la protección de la biodiversidad y el desarrollo sostenible.

El saneamiento predial permite resolver antiguos conflictos de propiedad y fortalecer la gobernanza territorial. Al asegurar la titularidad de estas tierras, la entidad facilita significativamente el control y manejo de las áreas protegidas. Así consigue, por ejemplo, una adecuada dotación de infraestructura para el ecoturismo, la investigación científica o las tareas administrativas. Además, este proceso abre nuevas alternativas económicas para las comunidades locales, integrándolas en el modelo de conservación.

Este logro inédito requirió una inversión superior a los 57.000 millones de pesos provenientes de recursos del Presupuesto General de la Nación, la cooperación internacional y compensaciones ambientales. No se trataba solo de dinero, sino también de la agilización normativa necesaria para acelerar la consolidación del Sistema de Parques Nacionales y garantizar que el patrimonio natural del país permanezca bajo la custodia del Estado para las generaciones futuras.

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