30.667 neonatos de tortugas registrados en el Parque Nacional Los Corales del Rosario y de San Bernardo

Tortugas neontatos PNN Corales del Rosario y de san Bernardo 5

Trabajando con la comunidad por las tortugas PNN Corales del Rosario y de San Bernardo 4

Trabajo con Tortugas PNN Corales del Rosario y de San Bernardo 3

Trabajo con Tortugas PNN Corales del Rosario y San Bernardo 2

Con mucha satisfacción el equipo del Parque dio a conocer que entre los años 2009 y 2017 se han registrado un total de 303 nidos y 30.667 neonatos de tortugas, en 28 playas de las cuales 20 se encuentran dentro del área protegida, es decir, Isla del Rosario, San Bernardo y Barú. Este importante reporte se hace en el marco de la celebración del Día de las Tortugas.

Las especies halladas son tortugas carey (Eretmochelys imbricatta) y verde o blanca (Chelonia mydas). El reporte de la caguama (Caretta caretta) ha disminuido y de la golfina (Lepidochelys olivácea) solo se ha tenido dos reportes en el tiempo de muestreo.

Las tortugas marinas cumplen un rol ecológico muy importante puesto que son fuente de alimento para diversas especies como cangrejos, mamíferos, peces y aves, entre otros. Transportan energía desde zonas oceánicas a las franjas costeras por medio de sus huevos; remueven sedimentos en sus actividades de anidación y alimentación y son el medio de transporte de organismos epibiontes, entre otras funciones. Además ayudan a mantener la biodiversidad de los arrecifes y ecosistemas; protegen las costas de la erosión y proveen nuevos recursos biomédicos. Teniendo en cuenta que los juveniles de tortuga marina pasan mucho tiempo madurando y alimentándose en el mismo sitio, las poblaciones pueden ser representativas de la salud de los ecosistemas locales.

El proceso de conservación

El Parque Nacional Los Corales del Rosario y de San Bernardo desde hace muchos años evidenció la necesidad de desarrollar programas de educación ambiental con miras a la generación de sentido de pertenencia por los valores naturales del área protegida y al fomento de un cambio de actitud hacia la conservación de las tortugas marinas. En consecuencia, desde el año 2007, el Parque con el apoyo del Centro de Investigación, Educación y Recreación (CEINER) y de manera conjunta con la comunidad, viene construyendo un proceso participativo que busca identificar los sitios de anidación de la tortuga carey en la región.

Igualmente, se realiza el marcaje de tortugas carey y verde capturadas en las zonas de alimentación, en el Parque y zonas adyacentes, las cuales son liberadas en con niños y adultos de las poblaciones locales.

Con miras a la conservación de las tortugas marinas en el Parque, el 22 de septiembre 1997, se suscribió el convenio No 008 entre la UAESPNN y el CEINER, y desde el 2007, con el apoyo logístico de este Centro, el Parque ha realizado actividades relacionadas con la conservación de estas especies en tres sectores: archipiélago del Rosario al norte (desde el 2007), Barú al oriente (2008) y archipiélago de San Bernardo al sur (2010).

Igualmente, en el 2010 se incluyeron Isla Fuerte y algunas playas de la costa del departamento de Sucre presentes al interior del Área Marina Protegida (AMP), donde se evidenciaron rastros de arribo de tortugas y postura de huevos; una vez ubicados, se buscaron los asentamientos con pobladores con quienes se socializó el trabajo y se designaron a las personas que cuidarían de las nidadas. Posteriormente se realizaron recorridos mensuales de control para revisar la situación de las diferentes nidadas registradas; conteo de los huevos, nacimiento de neonatos y el porcentaje de eclosión.

El importante rol de las tortugas en el ecosistema

Las tortugas equilibran otras poblaciones de organismos como invertebrados, medusas y esponjas, evitando su sobrepoblación; condición que pondría en riesgo el estado de los arrecifes y praderas de pastos marinos. Además, realizan aportes cíclicos de nutrientes a la arena generando fertilidad en las playas, mantienen un intercambio energético entre los ecosistemas terrestre y marino, y la excavación para la generación de nidos produce un movimiento de arena que promueve el incremento de nutrientes de la playa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Los comentarios se encuentran cerrados.