Picante y sabor Jateni Diona

 

Foto: Parque Nacional Natural Alto Fragua Indi Wasi Ceremonia comunidad indígena Jateni Diona, San José del Fragua, Caquetá

 El emprendimiento Ají Juyecuri parte de un ejercicio organizativo que buscaba darle mayor representatividad a la mujer.  Un empoderamiento otorgado por decisión general en la comunidad indígena Murui del Caquetá.

Con el propósito de conservar los ecosistemas y cuidar las especies  presentes en su territorio, Comunidades de este pueblo Indígena le apostaron a mantener la armonía con la naturaleza y su entorno.

Los procesos de cosecha, transformación y elaboración de ají ahumado por los indígenas Jateni Diona se han convertido en productos naturales cultivados y producidos de manera responsable para generar progreso, por medio de una economía sostenible, en el Parque Nacional Natural Alto Fragua Indi Wasi.


Foto: Parque Nacional Natural Alto Fragua Indi Wasi

 Él es Nixon Perdomo, joven líder indígena de su comunidad. La historia de su pueblo no ha sido fácil. Como muchas regiones de Colombia, San José del Fragua, Caquetá, ha sido azotado por el conflicto armado.

Más allá de esa tragedia, su idea, como gobernador de su comunidad, era retomar todo el ejercicio tradicional para recopilar específicamente el gobierno propio, su justicia y la economía sostenible.

“Recuerdo mucho que en los primeros momentos llegaban personas y nos decían que qué ají tan bueno. Qué aroma, qué sabor, qué picante. Llega la Directora de Parque Nacional Alto Fragua Indi Wasi y nos da la oportunidad y nos menciona un proyecto dónde podíamos impulsar esta iniciativa y nos acoge muy, muy bien”.

No todo ha sido bueno durante el proceso de producción de este particular Ají. La promoción de estos productos ha sido una de las dificultades que han tenido. El hecho de que su ají sea ahumado y que se haga desde sus tradiciones ancestrales, había sido  un obstáculo para posicionarlo en el mercado, debido a la falta de permisos. Gracias al Apoyo Presupuestario para el Desarrollo Local Sostenible, estas dificultades se han venido superando.

“En ese sentido es que se le ha dado formalidad al funcionamiento del proyecto, con “Parques” y el financiamiento de la Unión Europea, tanto en la estructura como en la producción del ají con el INVIMA que se requiere. Hay una gran posibilidad de expandir el ají por su exclusividad”.

 

Foto: Parque Nacional Natural Alto Fragua Indi Wasi
Con el paso del tiempo, han podido identificar en qué son competentes y en qué se debe mejorar para poder potencializar las proyecciones que tiene la comunidad.

Ponen como prioridad la conservación de los ecosistemas de su entorno, e insiste en la necesidad de conservar el medio ambiente.

“No hay necesidad de tumbar de talar, de socavar para extraer esos frutos por qué son netamente de la montaña. Para allá va el propósito, de esta iniciativa. Poder generar un proceso de vida para que quede encadenado para nuestros hijos, para nuestros nietos. Que mejoremos la capacidad de interpretar de interpretar nuestra tradición de una manera más profunda y de esa manera cohesionarla con la manera occidental para empoderar a nuestra comunidad con el relacionamiento de otras culturas”.

Foto: Parque Nacional Natural Alto Fragua Indi Wasi

Su comunidad no ha sido constituida como resguardo, de tal manera que no tienen un territorio establecido. Aunque los portales del Fragüita es un lugar turístico para visitantes, para ellos es algo sagrado. Y hace un llamado a su conservación.

“Proyectamos nuestro ejercicio a que todo esto ayude sencillamente al cuidado, a la preservación misma de nuestra madre tierra”.