Presidente Juan Manuel Santos anuncia ampliación de Santuario de Fauna y Flora Malpelo

Desde Puerto Ayora, en Islas Galápagos, en el Océano Pacífico, el presidente Juan Manuel Santos anunció que el área protegida del Santuario de Fauna y Flora de Malpelo “se multiplicará por cuatro”, pasando de un área protegida de 6 mil 763 kilómetros cuadrados a más de 27 mil.

“Es una decisión que ya hemos tomado y que vamos a formalizar antes de terminar el año”, dijo el Jefe del Estado, en la ceremonia de sellamiento de los límites marítimos de Ecuador y Costar Rica, que reunió a los presidentes Rafael Correa y Guillermo Solis, respectivamente, según señala el portal de la presidencia de la República.

El presidente Juan Manuel Santos destacó que el Santuario de Fauna y Flora de Malpelo “tiene las formaciones coralinas más importantes del Pacífico colombiano, tiene grandes montes marinos que son epicentro de biodiversidad”.

Se estima que en Malpelo habitan alrededor de 1500 especies de animales, nueve de las cuales “no se encuentran en ninguna otra parte del mundo (…) y hay cerca de 40 especies que están amenazadas o que son vulnerables”., por lo que es considerado Patrimonio Natural de la Humanidad.

Santos aseguró que con la decisión de ampliar Malpelo “se avanza en el objetivo de proteger para el año 2020, por lo menos el 10% de las zonas marinas y costeras de importancia biológica”.

“Todo lo que estamos haciendo hoy son buenas noticias para los ecuatorianos, para los costarricenses, para los colombianos, y para el mundo”, puntualizó el Presidente Santos.

Parques Nacionales Naturales de Colombia

Justamente, tras el anuncio de la ampliación del Santuario de Fauna y Flora de Malpelo, Julia Miranda, Directora de Parques Nacionales Naturales de Colombia, recordó que en el marco del más reciente Congreso Mundial de la Naturaleza, representantes de todo el mundo insistieron en la necesidad de ampliar la cobertura de áreas marinas protegidas, como un esfuerzo por conservar esta inmensa riqueza natural.

Según Miranda, “los reportes del estado del mar son críticos, por lo que la UICN y el CBD llaman a los países a aumentar sus áreas protegidas en el mar. Colombia va a seguir haciendo esfuerzos para proteger su riqueza marina y para cumplir con este requerimiento, teniendo en cuenta que nuestro país cuenta con 998 mil kilómetros cuadrados de áreas marinas y hoy solo está protegido el 8.9% de esta área”

Mociones Aprobadas en el Congreso Mundial de la Naturaleza UICN en favor de los océanos

En el marco del más reciente Congreso Mundial de la Naturaleza, UICN- Hawái 2016, líderes de todo el mundo y representantes de diferentes países aprobaron dos mociones con las que se busca redoblar los esfuerzos globales para proteger y salvar los océanos que, según expertos, “hacen parte de un planeta en la encrucijada de la extinción”.

La primera moción aprobada es la 053 que se refiere al “incremento de la cobertura de las áreas marinas protegidas para lograr la conservación efectiva de la biodiversidad marina”.

Esta moción se refiere a lo siguiente:

OBSERVANDO que los océanos abarcan el 71% de la superficie de la Tierra;

PREOCUPADO porque la contaminación, la sobreexplotación, el calentamiento, la acidificación y la pérdida de biodiversidad en los océanos se están produciendo a un ritmo rápido o insostenible y porque los impactos humanos han alcanzado las regiones polares remotas y las zonas de alta mar;

*CONSCIENTE de que las áreas marinas protegidas (AMP) que son objeto de una gestión efectiva, según se establece en las categorías de gestión y los tipos de gobernanza de la UICN para las áreas protegidas, incluidas las reservas altamente protegidas, son herramientas importantes que ayudan a conservar los hábitats, los servicios ecosistémicos y la biodiversidad que son esenciales y sustentan la vida humana;

TENIENDO PRESENTE que las pruebas científicas apoyan la idea de otorgar una protección plena[1] al menos a un 30% de la extensión de los océanos, según lo reseñado[2], para invertir los impactos adversos actuales, aumentar la resiliencia frente al cambio climático y mantener la salud de los océanos a largo plazo;

RECORDANDO la recomendación incluida en el tema transversal marino del Congreso Mundial de Parques (Sídney, 2014) de “aumentar urgentemente el área del océano gestionada eficaz y equitativamente dentro de sistemas bien conectados de AMPs ecológicamente representativas, así como otras medidas adecuadas de conservación. Estas redes deben apuntar a la protección tanto de la biodiversidad como de los servicios de los ecosistemas y deben incluir al menos un 30% de cada hábitat marino. El fin último es crear un océano totalmente sostenible, del cual al menos un 30% no está sujeto a actividades extractivas”;

RECORDANDO ADEMÁS los compromisos contraídos en el Congreso Mundial de Parques de 2014 por Estados miembros tales como Bangladesh, el Brasil, Camboya, las Comoras, Fiji, Francia (Polinesia Francesa), el Gabón, Madagascar, Rusia y Sudáfrica de ampliar su cobertura de AMP utilizando las seis categorías diferentes de gestión de la UICN;

RECONOCIENDO los progresos que están efectuando algunos Estados en el establecimiento de grandes reservas marinas altamente protegidas en sus jurisdicciones, los esfuerzos realizados en las Naciones Unidas para crear un instrumento que permita la designación de AMP en zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional y el compromiso de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos de la Antártida (CCAMLR) de crear un sistema representativo de AMP en su área geográfica de competencia;

RECONOCIENDO TAMBIÉN que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconoce la importancia de la conservación y utilización sostenible de los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible;

CONSIDERANDO que la 10ª Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP10 del CDB, Aichi, 2010) estableció la Meta 11 de Aichi para la Biodiversidad[3] para 2020; y

ACOGIENDO CON BENEPLÁCITO la Resolución 69/292 de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Elaboración de un instrumento internacional jurídicamente vinculante en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar relativo a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina de las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional, en particular, conjuntamente y como un todo, los recursos genéticos marinos, incluidas las cuestiones relativas a la distribución de los beneficios, las medidas como los mecanismos de gestión de base zonal, incluidas las áreas marinas protegidas, las evaluaciones del impacto ambiental, la creación de capacidad y la transferencia de tecnología marina;

[1] Sciberras et al.: Evaluating the biological effectiveness of fully and partially protected marine areas. Environmental Evidence 2013 2:4

[2] O’Leary, B. C., Winther-Janson, M., Bainbridge, J. M., Aitken, J., Hawkins, J. P. y Roberts, C. M. (2016), Effective Coverage Targets for Ocean Protection. CONSERVATION LETTERS. doi:10.1111/conl.12247

[3] Meta 11: Para 2020, al menos el 17 por ciento de las zonas terrestres y de aguas continentales y el 10 por ciento de las zonas marinas y costeras, especialmente aquellas de particular importancia para la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas, se conservan por medio de sistemas de áreas protegidas administrados de manera eficaz y equitativa, ecológicamente representativos y bien conectados y otras medidas de conservación eficaces basadas en áreas, y están integradas en los paisajes terrestres y marinos más amplios.

El Congreso Mundial de la Naturaleza, en su período de sesiones en Hawai‘i, Estados Unidos de América, 1 a 10 de setiembre de 2016:

1. EXHORTA a la Directora General y a todos los componentes de la UICN a promover y apoyar las acciones descritas en los párrafos 2 a 4 a continuación;

2. ALIENTA a los Estados y organismos gubernamentales que son Miembros de la UICN a designar e implementar efectivamente al menos un 30% de cada hábitat marino en una red de AMP altamente protegidas y otras medidas de conservación eficaces de base zonal, con el fin último de crear un océano totalmente sostenible del cual al menos un 30% no esté sujeto a actividades extractivas, con sujeción a los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales[1], haciendo lo siguiente:

a. comprometiéndose a trabajar para designar e implementar efectivamente para 2030 al menos un 30% de sus aguas nacionales como AMP y otras medidas de conservación eficaces de base zonal, según se establece en las categorías de gestión y los tipos de gobernanza de la UICN para las áreas protegidas; y

b. participando de manera constructiva en el establecimiento de AMP en zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional, áreas de gestión internacional conjunta y sus propias jurisdicciones, a través de las siguientes acciones, entre otras cosas mediante lo siguiente:

i. el desarrollo de un nuevo instrumento en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar cuya finalidad sea la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina en zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional, y que ese nuevo instrumento contenga un mecanismo sólido para establecer sistemas de AMP, entre ellas reservas, ecológicamente representativas y bien conectadas, con una gestión eficaz y equitativa; y

ii. la adopción en 2016 de las propuestas actuales de AMP en el Océano Austral y otros lugares, así como la preparación y adopción de las nuevas propuestas de AMP por CCAMLR sin demora;

3. INSTA a los Estados miembros de la UICN a que aceleren los progresos hacia el logro de la Meta 11 de Aichi para 2020;

4. ALIENTA a las Partes en el CDB a estudiar la posibilidad de iniciar un nuevo proceso para elaborar metas posteriores a 2020 con objeto de aumentar el porcentaje de áreas marinas altamente protegidas al 30% para 2030; y

5. SOLICITA a todos los Miembros que apoyen la realización de las acciones descritas en los párrafos 2, 3 y 4 anteriores.

[1] Las posibles repercusiones de la moción sobre los derechos e intereses de los pueblos indígenas y sus tradiciones y aspiraciones económicas, sociales, culturales y de conservación deberían examinarse de forma que permita una participación acorde con el proceso tradicional de adopción de decisiones de los pueblos indígenas y con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Así mismo, fue aprobada la moción 061 que se refiere al “Tener más en cuenta los océanos en el régimen climático”.

Esta moción se refiere a lo siguiente:

OBSERVANDO
que el cambio climático es reconocido por científicos y los Estados como una amenaza inmediata con impactos potencialmente irreversibles e impactos profundamente desestabilizadores y perjudiciales sobre las sociedades humanas y el propio planeta;

ENCOMIANDO
a las partes por el compromiso que asumieron en París en la 21ª Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio (COP21 de la CMNUCC, diciembre de 2015) de apuntar a mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2ºC con respecto a los niveles preindustriales y de seguir esforzándose por limitar el aumento de la temperatura a 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales;

RECORDANDO que, en su preámbulo, el Acuerdo de París destaca la importancia de garantizar la integridad de todos los ecosistemas, incluidos los océanos, y la protección de la biodiversidad;

OBSERVADO CON PREOCUPACIÓN los efectos adversos del cambio climático sobre los ecosistemas y las especies marinas, en particular mediante el aumento del nivel del mar, el aumento de las temperaturas del mar, el refrescamiento y la consiguiente elevación y desviación de las corrientes oceánicas de gran profundidad, la acidificación de los océanos y la intensificación y propagación del blanqueamiento de los arrecifes de coral, los cambios de la gama marina y las mareas de tormenta;

RECONOCIENDO el papel central que desempeñan los océanos en la regulación del clima;

RECORDANDO las Metas 10, 11 y 15 de Aichi, relativas a los ecosistemas marinos y costeros, y las áreas marinas protegidas;

DESTACANDO que los océanos ocupan el 71% de la superficie del planeta, producen más del 50% del oxígeno del aire que respiramos, absorben cada año aproximadamente una cuarta parte del CO2 y más del 90% del exceso de calor que generan las actividades humanas;

OBSERVANDO la importancia de que se tengan en cuenta los océanos durante la elaboración e implementación de los planes de mitigación y adaptación al cambio climático;

ACOGIENDO CON BENEPLÁCITO la preparación del informe especial del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) acerca del cambio climático, los océanos y la criosfera, y alentando a la Plataforma intergubernamental científico-normativa sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas (IPBES) a que incluya los océanos en su evaluación mundial;

ACOGIENDO CON BENEPLÁCITO TAMBIÉN las actividades internacionales de la Plataforma de los Océanos y el Clima y su capacidad de convocatoria de los agentes que se ocupan de los océanos y para sensibilizar al público y los responsables de las decisiones políticas sobre los problemas oceánicos y climáticos;

ENCOMIANDO
la publicación del informe de la UICN Explaining Ocean Warming: Causes, Scale, Effects and Consequences; y

RECONOCIENDO que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible admite la necesidad de conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, mares y recursos marinos para el desarrollo sostenible;

El Congreso Mundial de la Naturaleza, en su período de sesiones en Hawai‘i, Estados Unidos de América, 1 a 10 de setiembre de 2016:

ALIENTA a los Estados miembros de la UICN, agencias y organizaciones no gubernamentales a que:

a. reconozcan el importante papel de los ecosistemas marinos y costeros en el cambio climático, como sumideros naturales de carbono;

b. reconozcan el papel que las áreas marinas protegidas juegan tanto en la mitigación del cambio climático como en la adaptación a él, y la importancia que reviste preservar los ecosistemas marinos y costeros frente al cambio climático promoviendo el establecimiento de un sistema de áreas marinas protegidas coherente, resiliente, ecológicamente conectado y administrado de manera eficaz;

c. tengan en cuenta los resultados del informe especial del IPCC y el informe de la evaluación mundial de la IPBES que incluye los océanos;

d. apoyen el entendimiento sobre los ecosistemas y las comunidades costeros para ayudar e involucrar a los actores locales, y contribuyan a proporcionarles información con vistas a mejorar la integración de los océanos en los planes de acción locales, según sea necesario;

e. apoyen el desarrollo de proyectos de mitigación y adaptación vinculados con conocimientos científicos y una gestión sólidos para la adaptación de los ecosistemas marinos y costeros, dando prioridad a las regiones y los ecosistemas más vulnerables y valorados que determinen los Estados;

f. consideren la posibilidad de asignar financiación relacionada con el clima a proyectos para la protección y gestión sostenible de los ecosistemas marinos y costeros, que son los principales sumideros naturales de carbono;

g. tengan en cuenta los océanos durante la organización de diversas conferencias internacionales; y

h. apoyen la Plataforma de los Océanos y el Clima y elaboren un mecanismo de los Miembros de la UICN para examen y posible participación en la difusión de sus mensajes a todos los niveles.

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