Material complementario para el Día Mundial de los Osos

Miércoles 21 de febrero de 2018

MATERIAL COMPLEMENTARIO PARA EL DÍA MUNDIAL DE LOS OSOS

TRABAJO DE LOS PARQUES Y LAS DIRECCIONES TERRITORIALES POR EL OSO ANDINO

Parque Nacional Natural Cordillera de los Picachos

El oso andino está presente en un rango altitudinal que va desde los 1100 msnm en el bosque húmedo andino hasta los 3500 msnm en el páramo. Se han observado individuos solos en época de verano entre diciembre y febrero en el sector Pato Balsillas cuenca Caguán Alto. Los osos llegan a las fincas en la zona con función amortiguadora en la vereda San Jorge donde por fortuna de la especie, no se ha registrado conflicto con los humanos. Aunque el Parque no hace monitoreo de la población, se ha registrado su presencia en varias oportunidades y se trabaja con la comunidad de la zona de reserva campesina del Pato Balsillas y el sector Huila en la sensibilización sobre su protección y la importancia del mantenimiento de su hábitat. El oso que transita en el Parque Cordillera de los Picachos se desplaza desde el Parque Nacional Sumapaz en un trayecto de más de 100 km.

Actividades para celebrar para el día mundial de los osos:

Se elaborará una cartelera mural con datos relevantes del oso andino con los estudiantes del grupo ecológico del Colegio de la inspección de Balsillas, Municipio de San Vicente del Caguán, Caquetá. De igual manera  se elaborará un video de testimonios sobre el oso con el Ecoparche Ecodando y se publicará junto con las fotografías de la elaboración de la cartelera en redes sociales.

Parque Nacional Natural Tamá

Elaboró infografía anexa con el apoyo del biólogo de la Universidad de Pamplona Carlos Herney Cáceres.

Parque Nacional Natural Chingaza

Desde el año 2007 y con el apoyo del Wildlife Conservation Society (WCS), se ha desarrollado el programa de monitoreo de oso andino en el Parque Nacional Natural Chingaza, el cual es un programa piloto para las otras áreas protegidas en Colombia. El programa de monitoreo se ha basado en el levantamiento de información en dos técnicas; la ocupación y el fototrampeo, conociendo que el oso habita en el 47% del área protegida, e identificando un número mínimo de 36 osos, con una proyección de la población a 60 individuos en todo el macizo de Chingaza.

Los osos que aquí viven son importantes para la conservación ya que contribuyen con la dispersión de semillas, derriban arbustos que permiten el paso de la luz para renovar los bosques, que junto al páramo son vitales para el aprovisionamiento del agua. De esta manera también contribuyen con el bienestar y salud de más de 10 millones de personas en Bogotá y zonas aledañas.

La información que se ha generado, con la participación activa de las comunidades e instituciones de la región, ha logrado cambios en la percepción que se tenía del oso como un animal peligroso, lejano o inexistente.  Ahora las comunidades hablan con emoción de los encuentros que tienen con la especie y son conscientes de la importancia de su conservación; de esta manera, se consolidan vínculos de cooperación entre Parques Nacionales Naturales y la comunidad.

Actividades para celebrar para el día mundial de los osos:

En la sede principal de la Institución Educativa Ferralarada del municipio de Choachí desde las 11:00 a.m. a la 1:30 p.m., se realizará la actividad “Reconocer el oso andino desde las voces de la comunidad”. Estamos a la espera de que Corporinoquía confirme su asistencia para hacer la actividad en conjunto.

Estrategias de conservación del Oso Andino en Dirección Territorial Andes Occidentales

El oso andino u oso de anteojos a pesar de que potencialmente podría habitar en diferentes tipos de ecosistema a diferentes altitudes, en los Andes occidentales habita los bosques andinos y en menor medida los páramos. En ese sentido, encontrar una población viable de esta especie en un paisaje determinado indica que estos ecosistemas están en buen estado de conservación y son funcionales, contribuyendo al mantenimiento de servicios ecosistémicos fundamentales como la oferta y regulación hídrica, estabilidad del suelo, retención de carbono, etc. Por el contrario, encontrar una población inviable, a pesar de que aún haya coberturas vegetales naturales, puede significar efectos sustantivos de amenazas que degradan la integridad ecológica del sistema. El oso es particularmente vulnerable a la reducción y fragmentación de los bosques andinos generadas por la ganadería extensiva de alta montaña y la cacería por conflicto, igualmente condicionada por prácticas inadecuadas del manejo del ganado. Otras presiones menos evaluadas o significativas pueden estar generadas por la presencia de poblaciones asilvestradas de perros domésticos al depredar, competir y transmitir enfermedades a la fauna silvestre.

El oso, por sus requerimientos ecológicos, vulnerabilidad local, papel en el funcionamiento de ecosistemas y potencialidad de entrar en conflicto con comunidades humanas, se escogió como uno, junto con siete especies más, de los elementos de gestión representantes de la biodiversidad y de las situaciones de manejo que hay que resolver en la Territorial Andes Occidentales para conservarla.

Así, es posible dinamizar una gestión articulada entre diferentes actores como autoridades ambientales, sectores, ONG, academia y secretarías de agricultura para avanzar en la solución de conflictos socioambientales en un terreno, y monitorear y adaptar el éxito de las intervenciones. Dos ejemplos de esos arreglos institucionales son el proyecto Conservamos la vida, que actualmente aborda un paisaje en el que están inmersos los PNN Tatamá, Farallones y Munchique para consolidar un corredor que permita la viabilidad de una población de oso en la Cordillera Occidental. Igualmente, en la cordillera Central, el PNN Las Hermosas y la CVC, comparten información para diagnosticar el estado de conservación del Oso y el ámbito y severidad de las presiones que lo afectan para posteriormente articular una gestión conjunta para resolverlas.

Parque Nacional Natural Munchique – Parque Nacional Natural Farallones de Cali

A pesar de las fuertes intervenciones antropogénicas que han tenido los Parques Nacionales Naturales Munchique y Farallones de Cali, hay presencia del oso andino en estas áreas.

En el PNN Munchique el monitoreo de oso andino se ha venido trabajando desde el 2011 a partir del proyecto de investigación denominado “Descripción del hábitat y diseño de una estrategia de monitoreo de Tremarctos ornatus (Cuvier, 1825) en la parte alta del PNN Munchique, Cauca”. La metodología implementada consistió en la búsqueda y conteo de rastros detallados en cinco categorías: alimentación, heces, pelos, huellas, y rasguños. Se trabajó en cinco transectos de 1,2 km de longitud y 20 m de ancho, localizados en el costado nororiental del PNN en los sectores de Santana, Altamira, Ramal, Sabanetas y la Romelia. Se logró el registro de 382 rastros en seis años, lo que permite una valoración eficaz de la presencia del oso andino en el área.

Con el programa Conservamos la vida se realizaron encuestas y se reportaron daños en fincas, ganadería y cultivos adyacentes a los PNN Munchique y Farallones de Cali. En el PNN farallones de Cali el proyecto realizó levantamiento de información en cuadrantes de 4 x 4 km determinando la presencia del oso en la región.  Para este año se realizarán proyectos de educación ambiental y un mejoramiento en la infraestructura o en los sistemas productivos de las fincas priorizadas en el diagnóstico.

En conclusión, la conservación del oso andino es indispensable ya que por sus hábitos vegetarianos y frugívoros, influye enormemente en la dispersión de diferentes especies de semillas. Igualmente participa activamente en la sucesión vegetal de los bosques rompiendo ramas y creando claros en el dosel y sotobosque, lo que permite la entrada de luz solar al suelo y activa el desarrollo de plántulas y árboles jóvenes, renovando la vegetación (Vela et al., 2011). Por otro lado el monitoreo e investigaciones mencionadas evidencian una constante presencia de la especie posicionando al área protegida como una zona prioritaria para el mantenimiento de las poblaciones de oso andino.