Evitar los incendios en áreas protegidas, un compromiso de todos. Las causas tras el caso de Salamanca.

Grupo de comunicaciones y educación ambiental.

Desde el pasado diciembre, el Complejo Lagunar Ciénaga Grande​ de Santa Marta presenta bajos niveles de agua como consecuencia de la intensa sequía que afecta a esta zona de la región Caribe. Esta situación favorece la ocurrencia de incendios por diferentes causas en todos los sectores del humedal. El incendio del pasado miércoles en el Vía Parque Isla de Salamanca, como todos los que se han presentado, fue provocado por invasores ilegales provenientes de Barranquilla que comenten delitos ambientales al iniciar fuego en el área protegida, con el fin de asustar fauna silvestre para cazarla. Este problema, tiene una raíz social pues además de la búsqueda de carne de monte para la subsistencia, muchas personas entran a buscar madera de mangle para producir carbón vegetal que se comercializa en el área metropolitana.

En la margen derecha del río Magdalena, frente a la ciudad de Barranquilla, se han presentado nueve incendios en lo corrido del año. Tres de estos han ocurrido en el Vía Parque Isla de Salamanca los cuales han sido inmediatamente atendidos por el personal de guardabosques asignado a esta área protegida con el apoyo de bomberos y Fuerza Aérea Colombiana, cuando ha sido requerida. Pese a que se ha reducido la frecuencia en el tiempo y número de incendios en el área protegida, la complejidad de las causas de los mismos requiere de la acción decidida de las autoridades competentes. Parques Nacionales hace un llamado a las alcaldías municipales, gobernaciones, organismos de socorro y fuerza pública, para que desde nuestro marco de acción, todos contribuyamos a contrarrestar las causas de este flagelo.

Los incendios en los manglares afectan esta salacuna para numerosas especies de peces y barrera natural frente a tormentas y ciclones. Aportan CO2 a la atmósfera, contribuyen al efecto invernadero y disminuyen la masa vegetal del ecosistema que captura carbono; una función esencial de los bosques en escenarios de cambio climático. Además ocasionan graves impactos a la fauna y flora silvestre y la combustión genera material particulado que afecta la calidad del aire y salud de la población.

Por estos daños al área protegida, desde el año 2014 Parques ha puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación por lo menos 6 casos de quemas al interior del Vía Parque de los cuales 3 han sido judicializados y han obtenido sentencias condenatorias al identificar manos criminales tras los incendios.

El Ministerio de Ambiente dotó al Vía Parque con una cabaña de control para funcionarios de Parques y otra para la Dirección de Carabineros, además de 4 cuatrimotos para la vigilancia del Parque.  A pesar de que no se ha hecho entrega a la Policía Nacional esperando la plena funcionalidad de las cabañas, los carabineros hacen presencia permanente en el Vía Parque, acompañando los recorridos de control y vigilancia de los funcionarios, haciendo uso de todos los recursos logísticos del Parque, incluso las cuatrimotos.

Ante esta situación y como medida preventiva, Parques Nacionales Naturales de Colombia ha tomado nuevamente la decisión del cierre temporal y parcial del sector occidental del área protegida (6000 hectáreas aproximadamente). Esta medida se tomó en el marco del Consejo Extraordinario de Seguridad y Gestión del Riesgo convocado el día de ayer por Rosa Cotes de Zúñiga, Gobernadora del Departamento del Magdalena, medida que requiere el apoyo efectivo de la fuerza pública en el control de los accesos a esta zona del Parque.

Reiteramos el compromiso de Parques Nacionales Naturales de Colombia para atender cualquier situación que eventualmente se presente. Hacemos un llamado urgente a las comunidades locales para que apoyen la prevención, vigilancia y control ambiental en esta zona del Vía Parque Isla de Salamanca; el cual es un valioso relicto de manglar en el ecosistema del bosque seco tropical del Caribe colombiano.

Contexto informativo

El manglar un ecosistema único y priorizado

Los árboles de mangle se encuentran en zonas intermareales, cerca a las desembocaduras de los ríos de las costas de latitudes tropicales del planeta. Son muy tolerantes a la sal, lo que les permite vivir en estos ambientes que mezclan el agua dulce y del mar. En el mar Caribe, el manglar crece en el ambiente del bosque seco tropical, un ecosistema del que en Colombia solo queda el 9% del que originalmente poseíamos. El bosque seco se caracteriza por presentar bajas precipitaciones y altas temperaturas, lo que ocasiona una alta concentración de sales y propicia un ambiente más seco. Al parecer esto y la baja intensidad de las mareas ocasionan que el desarrollo del manglar sea limitado o menos exhuberante que en el Pacífico. Por tanto, cualquier pérdida de manglares en el Caribe es preocupante.

Los manglares prestan gran cantidad de servicios a los seres humanos y a otras especies. Ayudan a formar suelos, son sitios de crianza dando refugio, alimentación y anidación a distintas especies. Protegen la línea de la costa de ciclones y tormentas tropicales, sustentan las pesquerías, son sumideros de carbono, reguladores del clima y proveen además materias primas para la elaboración de artesanías y material para viviendas tradicionales.

 

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