Qué hacemos

El postconflicto en Colombia impone un reto: consolidar la paz en zonas del país donde la guerra ha desaparecido, muy ricas en recursos naturales, pero habitadas por comunidades cuyas necesidades básicas no han sido satisfechas.

En medio de este dilema, que implica retornar a una senda de progreso aunque con pocos recursos económicos, surge el programa ‘Desarrollo Local Sostenible’, financiado por la Unión Europea, para que el Ministerio de Ambiente y Parques Nacionales Naturales puedan apoyar el futuro de familias afro, indígenas y campesinas (colonos y pescadores).

 

Jeimy Cuadrado

En síntesis, la meta de esta iniciativa es contribuir a la construcción de la paz en las zonas marginadas afectadas por la violencia con una política de crecimiento verde (PNCV) y, específicamente, promover el desarrollo sostenible local y los medios de vida de las poblaciones que viven en las áreas social y ambientalmente sensibles.

Se calcula que en 205 municipios de Colombia hay áreas nacionales protegidas que en su mayoría coinciden con aquellas poblaciones con los mayores índices de pobreza.

Por eso, el programa tiene cinco componentes: lograr que familias campesinas lleguen a acuerdos para la resolución de conflictos por el uso, la ocupación y tenencia de tierras que están dentro de las áreas protegidas. Incrementar el porcentaje de autoridades ambientales que implementen instrumentos de gobernanza forestal. Impulsar negocios verdes. Beneficiar a indígenas y a poblaciones afrocolombianas y raizales con iniciativas económicas sostenibles. Y, además, asesorar a las comunidades para que puedan generar ingresos con una mejor oferta artesanal y ecoturística, sistemas de recolección y producción sostenible.