Campesinos de Tierralta, en Córdoba, firmaron acuerdos de restauración ecológica para la conservación

Ellos se comprometieron a proteger los bosques y a frenar la expansión de la frontera agrícola. A cambio, Parques Nacionales Naturales les ayudará a implementar sistemas de saneamiento hídrico, entre otros objetivos. Los compromisos hacen parte del programa Desarrollo Local Sostenible, que financia la Unión Europea, y que busca lograr acuerdos por Uso, Ocupación y Tenencia (UOT) en las áreas nacionales protegidas. 

La vida podría comenzar a ser diferente, más feliz y con una dosis alta y recargada de optimismo, para 30 campesinos de las veredas Tolová y El Diamante, del municipio de Tierralta (Córdoba).

Después de sufrir las consecuencias del conflicto armado, lo que les implicó dos desplazamientos y, a su vez, dos retornos a una tierra por la que han luchado durante años por su preservación, este grupo de labriegos acaba de firmar con Parques Nacionales Naturales, a través del Parque Nacional Paramillo, un Acuerdo de Restauración Ecológica Participativa y Sistemas Sostenibles para la Conservación, que les permitirá mejorar, poco a poco, su calidad de vida.

Al respaldar este compromiso, que hace parte de los avances del programa Desarrollo Local Sostenible, que financia la Unión Europea, y que busca lograr acuerdos por Uso, Ocupación y Tenencia (UOT) en las áreas nacionales protegidas y en sus zonas de influencia o de amortiguación, los campesinos se han involucrado con la conservación de un sector del Parque y principalmente de sus zonas de bosque, algunas de las cuales serán aisladas para garantizar su cuidado.

A cambio, el programa DLS les ayudará con materiales y asesoría para que puedan resolver una de sus principales dificultades: la falta de saneamiento hídrico. En la mayoría de las viviendas de los firmantes del acuerdo se construirá un baño o se mejorará el que ya exista. Así, no solo tendrán un alivio notable en su salud, también evitarán la contaminación de ríos y quebradas y la reducción de enfermedades ocasionadas por beber agua no potable. Igualmente, se trabajará todo el sistema de conducción hídrica para evitar que el ganado tenga acceso al líquido y este sea contaminado.

Freno a la deforestación

Hay que tener en cuenta que las veredas Tolová y El Diamante tienen territorios dentro del parque y otros por fuera de este. Por eso, los trabajos de conservación, en su mayoría, se harán dentro de la zona protegida. Por su parte, las obras destinadas a mejorar las actividades agrícolas y pecuarias se ejecutarán en las zonas aledañas al Parque Nacional. En este sentido, los campesinos recibirán asesoría para manejar adecuadamente sus especies menores, el ganado y sus cultivos de yuca, arroz y maíz, no solo para que sean más productivos, sino para evitar que con ellos se amplíe la frontera agrícola.

“Muchas de las personas que han firmado los acuerdos han tenido que deforestar durante muchos años para sobrevivir. Pero ahora van a conservar las áreas en las que tengan bosques, van a reforestar otras y a restaurar lugares afectados por la ganadería o la misma agricultura que han practicado”, explicó Mercedes Guzmán, profesional del programa Desarrollo Local Sostenible en el Parque Nacional Paramillo.

Teniendo en cuenta que esta zona es un bosque húmedo tropical, se va a aprovechar la autorecuperación del ecosistema. Además de aislar el bosque, se trabajará en la dispersión de semillas y en el enriquecimiento de especies forestales de bosque avanzado, tratando de apoyar el crecimiento de árboles nativos que han sido extraídos de la selva por su enorme valor comercial y entre los que están caobas, nazarenos, almendros y abarcos.

Este proceso exitoso que dio lugar a los acuerdos comenzó en mayo, y como se trata de un compromiso en doble vía, en el que la comunidad se involucra con Parques Nacionales Naturales en la conservación, y la comunidad, a cambio, recibe apoyo para que tenga un mejor bienestar, algunos de los campesinos serán apoyados en el aprovechamiento de cultivos de cacao o en la construcción y mejora de tanques piscícolas. También, en actividades que les permitan conseguir proteína para su alimentación y productos que puedan comercializar en Tierralta, la zona urbana más cercana a sus tierras.

Habría más veredas en los acuerdos en el 2019

“Podríamos resumir que el acuerdo busca que los campesinos tengan una mejor alimentación, implementación de sistemas de saneamiento hídrico, de sistemas agroforestales y silvopastoriles y actividades de restauración y conservación que les permitan obtener ingresos adicionales, esto a pesar de las enormes dificultades de comunicación que enfrentan a diario, por la inexistencia de vías en buen estado”, agregó Mercedes Guzmán.

En la firma de los acuerdos participaron Luz Elvira Angarita, directora territorial Caribe de Parques Nacionales Naturales, quien resaltó la nueva mirada hacía la preservación ambiental que tienen en común la entidad y los campesinos.

También se destacó la presencia de Antonio Martínez, director del Parque Nacional Paramillo, quien opinó que este es un acuerdo que favorece la paz, la vida y los ecosistemas  de la región. Y asistió Carolina Jarro, subdirectora de Gestión y Manejo de Áreas Protegidas de Parques Nacionales, quien destacó que el acuerdo puede convertirse en un modelo de equilibrio entre la conservación y el buen vivir de las poblaciones.

Al acto protocolario asistieron, además, representantes de la Corporación Autónoma del Valle del Sinú (CVS), de la Alcaldía de Tierralta, líderes civiles y religiosos de las veredas El Diamante y Tolová, así como de las veredas Cascajal y Cañaveral, estas dos últimas vecinas a las beneficiarias, y con las que se buscará que el proyecto se amplíe y tenga un mayor impacto en otras zonas del Parque Nacional durante el 2019.