Planifique y prepare su viaje con anticipación, infórmese sobre el clima, el lugar, los equipos, los alimentos y las bebidas necesarias, servicios sanitarios disponibles, permisos, tarifas de ingreso, valores y elementos frágiles del área protegida. Hay que evitar improvisar.
Asegúrese de las condiciones de accesos y permisos para cada área, así como la prestación de servicios por terceros como concesionarios y operadores de ecoturismo comunitario.
Viaje siempre acompañado de al menos una persona e informar a alguien de confianza, así como a los funcionarios del área protegida de cuál va a ser el itinerario o ruta.
La fotografía y el video con fines comerciales requieren obtener un permiso en Parques Nacionales Naturales.
Deje en casa radios u otros objetos que puedan perturbar la paz en el área. Aprovechar para gozar de la tranquilidad y de los sonidos naturales.
Siempre se sugiere dejar en casa las joyas, los objetos de valor y las mascotas.
Contar con la vacuna contra el tétano y la fiebre amarilla, por lo menos diez días antes del viaje.
Para que la calidad de la experiencia mejore, es importante hacer los comentarios y denuncias sobre cualquier anomalía o irregularidad que se observe durante la estadía.
Atender las recomendaciones de los funcionarios del Parque y los guías locales, que buscan brindar seguridad durante la estadía.
Acampar en lugares destinados para tal fin, y dejar el sitio en mejores condiciones de las que lo encontró.
Respetar y cumplir la señalización establecida. Ésta tiene un propósito muy importante para su seguridad y la conservación de los recursos.
Tomar siempre los caminos y los senderos establecidos por vías terrestres, acuáticas y marinas, acompañados por un funcionario, guía o intérprete local. Así disfrutará y se encontrará más seguro.
Evitar correr riesgos innecesarios, el sentido común puede ser la mejor herramienta.
Si se va a caminar, hay que realizar previamente y al finalizar, algunos ejercicios de estiramiento, mantener un paso moderado, evitando parar indiscriminadamente.
Regresar con la basura que se produce (eso incluye cáscaras, semillas u otros productos residuales de origen vegetal o animal). Ignorar esta medida deteriora el paisaje y se convierte en foco de enfermedades para la fauna y flora silvestres. Hay que llevar los desperdicios consigo en bolsas plásticas o en el morral.
Tratar los desechos humanos de forma apropiada utilizando la práctica de "hoyo de gato" (20 centímetros de profundidad) que se hace fácilmente con una pala corta de jardín en un sitio ubicado por lo menos a 60 metros de una fuente de agua, camino o campamento y cubrirlo con la tierra extraída.
Los higiénicos femeninos, o de bebé hay que llevarlos de regreso a la ciudad, o depositarlos en el baño más próximo. Se recomienda insertar una aspirina dentro de la bolsa para absorber los malos olores.
Evitar llevar empaques excesivos.
Dejar lo que se encuentre, como flores, plantas, recursos culturales. Evitar su daño y abstenerse de colectar, extraer o comprar artesanías con partes de animales u otro tipo de material biológico o de patrimonio cultural. Este material será decomisado.
La flora y fauna son los auténticos moradores de la naturaleza, algunos de ellos están protegidos por las leyes colombianas e internacionales.
Las especies de fauna y flora silvestre del Parque requieren ser protegidas; hay que evitar suministrar alimentos o dejar residuos en el camino para no alterar su dieta.
Introducir plantas y animales ajenos a las áreas (domésticos y silvestres de otros lugares), afecta los ecosistemas, la fauna y la flora.
Proteger los equipos fotográficos de la arena, de la sal y de la humedad.
El uso del flash de cámaras perturba los animales terrestres y acuáticos alejándolos de su hábitat y los deja en un estado de vulnerabilidad frente a sus depredadores. Es mejor no utilizarlo.
Cuando ingrese al área en automóvil, circule despacio. Así disfrutará del paisaje y evitará atropellar animales que podrían cruzarse en el camino.
Evitar totalmente hacer fogatas, usar velas y recipientes de vidrio, debe asegurarse de apagar las colillas de cigarrillo y guardarlas en el morral o en una bolsa. Una de ellas es capaz de generar grandes e incontrolables incendios, que destruyen todo tipo de vegetación, fauna e infraestructura. Utilizar siempre estufa especial para camping al preparar alimentos.
Evitar llevar elementos nocivos que atenten contra la biodiversidad tales como aerosoles, armas de fuego o elementos de limpieza no biodegradables.
Evitar trasnochar, fumar y embriagarse con el consumo de bebidas alcohólicas o consumir sustancias psicotrópicas que pueden poner en riesgo su vida y la estadía dentro del Parque.
Tener en cuenta que actividades como la cacería y la pesca están totalmente prohibidas en las áreas protegidas, salvo la de subsistencia o la que tiene fines científicos debidamente autorizados siempre y cuando no atenten contra la estabilidad ecológica.
Mantener el equipo de telefonía móvil en estado discreto o vibración, así como hablar en voz baja para no perturbar a los animales y a los otros visitantes.
Las áreas protegidas son los más sensibles espacios naturales para el esparcimiento pasivo. El respeto al entorno y las culturas presentes debe ser la principal actitud de los visitantes.